Es posible que a los hispanohablantes les sea difícil entender el intenso tráfico en Shenzhen. Es una ciudad que se mueve a gran velocidad. De hecho, algunos repartidores de comida manejan su bici a gran velocidad para entregar la comida.
Estoy triste de tener que ir con tanto cuidado con las bicicletas cuando camino.
Si el ayuntamiento de Shenzhen hubiera construido carriles bici, hoy los peatones no tendrían que preocuparse por las colisiones con bicicletas eléctricas. Creo que ha sido un problema social en la ciudad.